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Cómo crear contenido que vende desde un blog

Si contar con un blog ya es un gran beneficio para un sitio web, crear contenido nuevo con regularidad mejorará tu posicionamiento en las búsquedas y por consiguiente un mayor tráfico orgánico. Está bien como primer paso, generar tráfico, pero debe llegar el momento en que toda esa circulación se dirija ya hacia la parte aguda del embudo de ventas: la conversión.

La conversión que deseas lograr no necesariamente será una venta, como podría pensarse a priori. Una conversión es lograr que el visitante complete una acción a la cual lo has inducido a hacer. Puede ser, por ejemplo, aumentar suscripciones a boletines, registrarse para un concurso, participar de una encuesta o conseguir una solicitud de proforma, etc.

Vamos a darte algunos consejos sobre cómo escribir post con la intención directa de lograr una conversión.

Utiliza lo utilizado

A pesar que la creatividad en la redacción publicitaria tiene su lugar, hay elementos que son repetitivos, respecto a otras marcas, porque han probado ser efectivos. Los mejores textos oscilan entre un conjunto de palabras clave que siguen siendo utilizadas básicamente porque son simples y directas, como por ejemplo, “gratis”, “tú”, “porque”, “nuevo” o “de inmediato”.

Debes procurar usarlas en los títulos porque allí condensas la motivación para la conversión. Palabras como “rápido”, “fácil”, “revolucionario” y “ahora” también son palabras repetitivas pero que conservan un rasgo de efectividad al momento de promover la conversión.

El título: la primera impresión

Si recordamos los anuncios publicitarios que vimos, sin duda alguna, aquel texto que captó nuestra atención y que retuvimos en la mente más fácilmente, fue el título. Un título está hecho para eso precisamente, llamar la atención, porque, muy pocos centran su atención en la letra pequeña complementaria.

Se deben elaborar mensajes breves pero sustanciosos para los títulos, con mayor razón para la Web, ya que los tiempos de atención son reducidos y la gente hace un barrido rápido y clasificatorio respecto a sus intereses.

Si logras captar su atención con el título, tendrás más probabilidades que se adentre al contenido del artículo.

Debes buscar que el título, a pesar de la sencillez y brevedad que conlleve, hacer que destaque usando tu creatividad. Rondan por la Red muchos sitios que sugieren algunas fórmulas que podrías aplicar para ayudarte a lograr este impacto. Por ejemplo “Aquí hay un método que está ayudando a […] a […]” o “[Hacer algo] como [un ejemplo globalizado]”. Así, podrías crear: “Aquí hay un método que está ayudando a los blogueros a conseguir más tráfico” y “Postea como una prestigiosa agencia de publicidad”. (Eso es algo que debo considerar escribir ¿no lo crees?)

Describe cómo ayuda tu producto al visitante

Describir las características de tu producto o los detalles de tu servicio puede ser útil para que el visitante conozca la especificidad de lo que ofreces, pero esa lista puede resultar, en primera instancia, poca atractiva para él. La regla que deberías usar es la de describir a tu producto o servicio respecto a qué puede hacer por el usuario, en qué lo va a beneficiar. Esta práctica es más recomendable para el entorno web, ya que los usuarios por lo general ya conocen qué características desean.

Atención, interés, deseo y acción (AIDA)

Puedes ayudarte de estas cuatro palabras, en ese orden, como un método para elaborar un artículo eficaz.

Con “Atención” debes procurar generar curiosidad en el visitante. Para esto puedes recurrir a su sensibilidad y aplicarla en el título, como ya recomendamos antes.

En la fase de “Interés” podrías ofrecer nueva información o una forma distinta de presentarla al lector. Podrías apelar a técnicas de narración como el contar una historia.

En el “Deseo”, puedes recurrir a lo recomendado en el punto anterior referente a, cuáles son los beneficios directos e indirectos que puede obtener el visitante del producto. Si hay experiencias de clientes tuyos, sería excelente que las incluyas como testimonios de las bondades del producto.

Ya terminando, en la “Acción” presentas tu oferta o promoción. Elabora el texto considerando las potenciales objeciones del visitante y señala una limitación temporal o de cantidad. Cerrar con una llamada a la acción, que le indique directamente, qué debe hacer para obtener lo prometido.

El famoso “mantenlo simple”

Debes evitar caer en elaborar un contenido que emplee términos poco conocidos, refinados para un libro pero no para un post. La idea es tratar de transmitir el mensaje de forma simple, sin posturas ni de superioridad ni de inferioridad en las que podemos caer, a veces, no intencionalmente.

Los números ayudan pero que no compliquen

Trata de incluir estadísticas y números para respaldar la información y darle un aura de credibilidad, pero esos sí, preséntalas de la forma más didáctica y menos formal posible, es decir, no los compliques, no los aburras, no los desconcentres innecesariamente.

Usa los testimonios tal como se expresaron

Cuando uses testimonios, edita mínimamente el texto de los clientes. Si incluyes las palabras, tal y como las expresaron o escribieron, envuelves de credibilidad estas afirmaciones, y ten presente que, esta expresión de satisfacción del producto o la descripción de lo bueno que resultó, es más poderosa cuando viene de alguien que está a la par del visitante, otro visitante también, pero  satisfecho.

La llamada de acción es vital

No debes conformarte con elaborar un contenido de calidad y atractivo. Para redondear el propósito, debes concentrarte en la llamada de acción para que resulte eficaz. Podrías estar satisfecho de tener el mejor artículo que hayas elaborado, pero si tropiezas con la llamada de acción, todo se irá al tacho. Al elaborar tus llamadas de acción, se preciso, transmite una combinación de valor y relevancia sin dejar ningún espacio para la duda.

No eres perfecto, prueba

Si bien no todos los post están elaborados con el objetivo final de convertir, aquellos sobre los que tengas en mente la conversión, deberían ser optimizados para tal fin, llevando a cabo pruebas detalladas para asegurar que los elementos y la estrategia que usas están funcionando.

Usa pruebas A/B creando versiones diferentes, cambiando los elementos en contenido y  formato, para observar el comportamiento de los visitantes ante cada caso. Puedes ayudarte de plugins para realizar tus pruebas, tal como Convert Experiments by Yoast o WordPress Calls to Action.

Si das con una versión que está resultando, no supongas que ya terminaste.

Probar debe hacerse una costumbre a fin de ir siempre tras la optimización, porque recuerda, las personas cambian y su forma de apreciar las cosas, también.

Sigue empleando el SEO

Tu contenido debe ser simple e innovador pero, no descuides el empleo de las palabras clave adecuadas. Siempre investiga sobre las palabras clave antes de empezar a escribir y evalúa las ocasiones en las cuales emplear palabras clave de cola larga (longtail keywords). Procura compartir tu post en los medios sociales y ayúdate de herramientas para optimizar detalles como las etiquetas y las meta descripciones.

Escribe, formatea y distribuye con cuidado

Recuerda aplicar las recomendaciones globales de redacción y formateo del contenido web tales como, escribir párrafos cortos, usar viñetas en las listas, emplear subtítulos para seccionar adecuadamente el texto, utilizar frases cortas, evitar vocabulario rebuscado, enlazar hacia otras páginas o post en tu sitio y crear vínculos a fuentes externas solventes.

¿Has logrado hacer un post de blog vendedor? ¿Cuáles serían tus recomendaciones? ¿En qué considerarías que este post debió profundizar?

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