Lección de Marketing: ¿Quién malogró el mercado musical Arequipeño?

Recuerdo que hace algunos años un buen amigo mío músico y cantante me había comentado que las bandas emergentes de jóvenes músicos que formaban bandas de rock habían malogrado el mercado de los artistas que en ese momento ganaban bien por cada show que ofrecían en los locales del centro de la ciudad o en eventos de espectáculos.

Es importante analizar esto, como una lección de marketing y cómo se puede interpretar equivocadamente que alguien sea capaz de malograr un mercado.

Según cómo me lo contó, la historia era esta:

En la década de los 80 y hasta mediados de los 90 los artistas les iba relativamente bien en Arequipa y probablemente en la gran mayoría de ciudades del Perú.

Entregaban shows a distintos locales tocando música popular de ese tiempo. Las agrupaciones de cualquier género de la música incluso del rock podían verse bien remunerados por cada dueño del establecimiento en donde ofrecían el show.

Sin embargo hasta 1996 aproximadamente esto cambió radicalmente.

Hubo una explosión de nuevas bandas conformadas por jóvenes estudiantes cuyo talento probablemente era el mismo de los artistas que ya venían haciendo shows holgadamente.

Aún si discutimos que no tenían el mismo talento, era cierto que podían entregar una calidad muy parecida de show que ofrecían las agrupaciones más experimentadas.

En vista que para estos jóvenes músicos era difícil poder subirse a un escenario ya que casi todos estaban reservados para agrupaciones como las que solía participar mi amigo, los novatos empezaron a ofrecer shows casi de la misma calidad de manera gratuita con el único afán de lograr subirse sobre un escenario.

Dado que esta oferta era irresistible para la gran mayoría de empresarios, empezaron masivamente a recibirlos dejando de lado a los artistas, agrupaciones y bandas de rock que eran bien pagadas.

O por lo menos los recibían con distintas condiciones.

Aquí es donde mi amigo expresó que ellos habían malogrado el mercado para los grupos y músicos.

¿Qué es lo que había pasado aquí?

¿Era cierto que se había malogrado el mercado o simplemente cambió brutalmente pues ahora ya no estaban dispuestos a pagar por shows mediocres que eran igualados fácilmente por otros músicos más novatos?

¿Era cierto que los culpables de esto eran las agrupaciones jóvenes que no cobraban por el show que hacían?.

Así casi 20 años han pasado desde que mi amigo me comentó esto y apenas era yo un postulante a una universidad.

Ahora puedo entender la historia con claridad.

Esos jóvenes no malograron el mercado.

Lo único que había sucedido es que hubo una oferta que luego se devaluó por aparecer una más beneficiosa para el mercado.

De la misma forma que se interpretó que el vídeo mató a las estrellas de la radio, o que el DVD mandó al museo al VHS, aquí la interpretación fue culpar a los jóvenes artistas de la debacle de los artistas establecidos.

Podemos entrar en el debate de si los artistas deben ser vistos como mercancía o deben ser considerados como personajes especiales que ofrecen un aporte al alma y al espíritu y que por eso se deben hacer consideraciones diferentes a cualquier servicio, pero creo que está de más, pues ese argumento vivirá sólo como una valoración subjetiva en cada quién. Una más, como las que ocurren en el libre mercado el cual puede ser visto como injusto según el ojo de quien la ve, pero que en realidad es fríamente justísimo, debido a que si no satisfaces al consumidor, el mercado simplemente te descartará.

Aquí hay un vídeo en donde te cuento un poco más sobre los consumidores y lo “crueles” que pueden ser.

Cuando alguien está en el mercado (entendiendo al mercado como un sistema libre en sí mismo sin ninguna regulación de algún planificador único como el estado) está expuesto a dramáticos cambios debido a la competencia y a sus propias y diversas estrategias (estrategias de valor, de marca, de precio, etc) para presentarse allí.

Lección de este Caso Real de Marketing

En resumen, la lección de Marketing que nos deja esta experiencia de los músicos en mi ciudad, es que lo importante es saber de qué está hecho tu nave dentro de la cual estás recorriendo este espinoso camino llamado mercado.

Es decir tu negocio, tu propuesta al mercado, tu oferta, tu marketing, tu relación con los clientes, todas estas cosas deben estar fuertemente integradas para consolidar tu sobrevivencia muy a pesar de que existan esos dramáticos cambios al que siempre estarán expuestos todos lo que tienen algo para ofrecer a alguien.

La estrategia de estos jóvenes músicos de lograr un escenario a partir de no cobrar por el trabajo que hacían, cambió la oferta en los bares del centro de la ciudad a “las ventas de las entradas para el artista y las ventas de la barra para el dueño del local”.

A diferencia de lo que podría pensarse, que no fue la mejor forma porque acostumbraría a los clientes a obtener el servicio o el producto a cambio de nada, lo que hizo fue generar una oferta que a mi opinión personal es más justa.

Incluso podríamos hablar que en realidad empoderó a los artistas ya que los puso al mismo nivel que a los empresarios en realidad. Es decir, ya no como sencillos trabajadores del empresario, sino como artistas que acuerdan asociarse con el empresario para hacer un show y ambos ganan según la convocatoria del artista.

Verás desde hace décadas hasta el día de hoy que lees este artículo existen muchos negocios muchas iniciativas emprendedoras muchos autónomos e independientes que ofrecen sus servicios de distintas maneras con distintas propuestas de valor y precio.

Algunos cirujanos plásticos ofrecen consultas gratuitas otros cobran. Los mismo sucede con los abogados y otros servicios de asesoría introductoria.

Algunos tienen ofertas y promociones de página web a 150 soles y otros como yo mantienen sus precios muy por encima de esa propuesta.

Y seguimos aquí tenemos clientes que prefieren pagar casi 10 veces más que la oferta más barata del mercado porque sienten que podemos ofrecerle mucho más valor y que no todo tiene que ser una competencia de precios.

Las diferentes ofertas es lo que obliga además ofrecer más alternativas al consumidor quien será el que se beneficie con productos de mayor calidad a un mejor precio.

Las agrupaciones que monopolizaban los shows en los distintos locales ya sea bares o restaurantes turísticos o festivales construyeron una estabilidad ficticia que sólo podía sobrevivir en tanto siguieran todos en esa única oferta. Y a medida que el mercado local crece, es más difícil someter a los consumidores a una oferta mediocre por un largo periodo de tiempo

Nuevamente.

La competencia no es mala. Le hace mucho bien al mercado y no solamente le hace mucho bien a los consumidores sino también a nosotros como emprendedores o empresarios porque nos obliga a ser mejores, nos obliga a mejorar nuestra oferta y a sacar lo mejor de nosotros mismos porque si no lo hacemos, alguien más creativo o más audaz puede superarnos fácilmente.

Paul Fuentes
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