Hace unos años, me di cuenta de algo que cambió por completo mi manera de entender el marketing:
no se trata de vender, sino de conectar.
Soy Paul Fuentes, y llevo más de 16 años trabajando en publicidad y marketing.
Pero mi historia no empezó en una agencia ni frente a una computadora.
Empezó con una guitarra, una libreta y un micrófono.
Durante años fui músico y periodista. Escribía canciones y artículos con una sola intención: entender a las personas.
Y, sin darme cuenta, ese fue mi primer entrenamiento como marketer.
Porque el marketing, en esencia, no es más que eso: comprender lo que las personas sienten, desean o temen… y saber comunicarlo.
De músico a estratega de marca
Pasé del escenario a la estrategia.
Del sonido a la historia.
Y con el tiempo entendí que muchas marcas, igual que muchas personas, no saben quiénes son realmente.
Por eso, mi trabajo no empieza con una cámara, sino con una conversación.
Antes de crear una estrategia, descubro la personalidad de la marca, su tono de voz y lo que la hace humana.
Porque cuando una marca no tiene identidad, termina imitando lo que hacen los demás.
Y una marca que imita… no conecta.
Mi filosofía de trabajo
No trabajo con todos, ni busco llenar mi agenda.
Trabajo con quienes toman su marca en serio.
Con quienes entienden que no basta con publicar contenido:
hay que construir una historia que las personas quieran seguir.
Cada proyecto que acepto lo trato como un caso de estudio.
Analizo, pruebo, escribo, grabo, vuelvo a analizar.
Busco que cada pieza de contenido no solo se vea bien, sino que provoque algo real: curiosidad, empatía, confianza, deseo.
No vendo “reels”.
Diseño experiencias que posicionan y despiertan emoción.
Por eso cada cliente con el que trabajo termina con más que una estrategia:
termina con una voz, una narrativa y un propósito claro.
Lo que creo
Creo que el marketing se volvió demasiado mecánico.
Y que muchos olvidaron lo esencial: las marcas están hechas por personas para personas.
No hay algoritmo que sustituya eso.
Creo que la conexión emocional es la forma más poderosa de vender,
que el inbound marketing se parece al amor,
y que la autenticidad no es una táctica… es una postura.
Hoy mi propósito es simple:
ayudar a emprendedores y marcas personales a descubrir su voz, construir su identidad y crear conexión real.
No prometo viralidad instantánea.
Prometo procesos honestos, claridad estratégica y resultados que duren más que una tendencia.
Y si has llegado hasta aquí, probablemente también creas que una marca debería sentirse viva, no fabricada.
Si es así, quizá podamos construir algo juntos.

